lunes, 12 de noviembre de 2012

Sweet Home


Año 1982, nos encontramos en plena época de Atari 2600 y sus muchos clones, atestados de un catálogo compuesto casi en su totalidad por minijuegos cuyo fin es la repetición de un patrón sucesivo para alcanzar una alta puntuación indeterminada... un día tengo que exponer la forma en que el primer Super Mario Bros terminó con eso y se empezó a valorar de verdad el trabajo creativo en los equipos de desarrollo.

Pero volviendo a la época anterior a la crisis (la del 83, no la que ahora me tiene aquí sin ver un solo céntimo), pongámonos a pesar por un momento ¿puede un videojuego dar miedo?...

Acojona de lo malo que es...

No venga, ahora en serio ¿qué juegos de aquél entonces podrían ejercer una influencia opresiva que hiciera mella en nuestra moral y nos llevara a una segregación de adrenalina por encima de lo acostumbrado? Absolutamente ninguno, ya podían tener el manual de instrucciones escrito por Stephen King, que si luego el apartado gráfico resultaba en stickmans ortopédicos la ambientación se iba al garete. ¿Alguien conoce de casualidad algún creepypasta decente de esa generación? Yo desde luego no... y me refiero a consolas de sobremesa, por si estabais pensando en Polybius.

No fué hasta la llegada de la NES que un juego tuviera la oportunidad de hacernos dudar entre seguir avanzando por masoquismo mental o tomarnos un respiro para aliviarnos a costa de perder el hilo de la partida. Después de haber jugado a Sweet Home puedo decir que sentó las bases del survival horror con unas mecánicas gráficas y narrativas muy efectivas. Cierto es que no hará que nadie se mee encima, pero consigue despertar ese estrés sutil que es provocado por la opresión, angustia e inquietud a partes iguales, y de ahí a chillar como Elliot en su primer encuentro con E.T. solo hay un paso.

Película familiar... mis cojones

Algo que me llama la atención del cartucho, es que Capcom consiguiera colarlo con la estricta política que llevaba Nintendo en aquella época con sus consolas, en lo que a gore se refiere. Hay mensajes escritos con sangre en la pared, calaveras diseñadas con proporciones realistas, cuerpos en descomposición y hasta personas con media cara sin piel. ¡Y estamos hablando de un juego de 8 bits! Salvando las distancias en lo que a la paleta de colores se refiere, los elementos "crudos" están muy detallados y se identifican fácilmente... los japos que jugaron esto en su época de lanzamiento con el futón echado a la cabeza se lo debieron pasar pipa.

En cuanto a las bases que sentó para Resident Evil... me parece que esa afirmación está un poco exagerada. Si bien es cierto que la escena de apertura de puertas es clavada a la que se usaría años después, el resto de elementos globales fueron mas bien el asentamiento de como un juego podía poner dura la tensión del consumidor acompañado de la ambientación adecuada, y por tanto marcando el inicio del género survival horror. Lo curioso es que el propio juego es un j-rpg.

No suelen interesarme las historias de fantasmas (¿en serio puede dar miedo una prueba de que hay algo más allá de la muerte? mas bien debería ser al contrario), pero si ya estamos hablando de poltergeists con tendencia macabra, y no de esos sosos espíritus resentidos de decoradores de interior que se dedican a moverte los muebles y joderte el feng shui, entonces se me despierta el morbo por lo sobrenatural que no es posible encontrar en un solo programa de Cuarto Milenio.

Igual es la película me parece mala por recordarme a un reality show... para ver eso ya tengo la tele.

¡Esto sí que es un fantasma en condiciones!

Resumiendo: buen juego, recomendado para fans del horror por su valor pionero, y feliz halloween con 2 semanas de retraso a todos.

4 comentarios:

Rokuso3 dijo...

Interesante artículo. Realmente no lo jugaré nunca (además está en el Weekly Kusoge de HG101), pero es interesante conocer un poco más al primero de todos, aunque normalmente se catalogue primero al Alone in the Dark.

Roy dijo...

Sobre como Sweet Home escapó de la censura de Nintendo, ten en cuenta que esta solo se aplicaba a América y en consecuencia a Europa, los juegos de Japón no tenían ninguna censura por parte de Nintendo porque ahí ya eran más aceptados por la sociedad y no se veían una cosa para niños como en Occidente, por eso Shin Megami Tensei, Sweet Home y demás juegos podían salir sin ningún tipo de censura.

Ryo Dragoon dijo...

Desconocía completamente ese dato. Un día de estos hay que tratar el lastre que han supuesto las divisiones americanas de Sega y Nintendo a lo largo de su historia.

Roy dijo...

Sin duda son medidas muy polémicas y que ahora no tienen pies ni cabezas, y yo siempre estaré en contra de la censura, pero también hay que entender el contexto de la época, seguramente si Nintendo no hubiera tomado estas medidas tan duras y restrictivas, sobretodo con el Nintendo Seal of Quality (pero el verdadero, no la mierda de ahora) el sector de las consolas jamás hubiera resurgido.

En ese momento nadie apostaba por las consolas y era un negocio muerto y prácticamente enterrado, con un montón de compañías en quiebra y el mercado había derivado en su totalidad a los ordenadores.